El Universo y la Humanidad

La Creación del Universo y la Humanidad
La Creación del Universo y la Humanidad en la Religión Yoruba

La cosmogonía yoruba es una de las más ricas y detalladas de África Occidental, proporcionando una profunda comprensión sobre el origen del universo, la vida y el destino humano. A diferencia de las narrativas occidentales que a menudo se centran en un único dios creador, la tradición yoruba establece una jerarquía divina que culmina en una figura suprema inalcanzable, asistida por numerosos intermediarios.

I. Olódùmarè: El Ser Supremo

En la cima de la jerarquía yoruba se encuentra Olódùmarè (también llamado Olofi), el Creador Supremo.

1. Naturaleza y Rol

Olódùmarè es la fuente primordial de toda existencia y el dueño de Àṣẹ (Ashé), la energía vital y el poder inherente que anima a todas las cosas. Es una entidad trascendente con las siguientes características:

  • Creador Absoluto: Creó el universo, pero no interactúa directamente con los seres humanos ni con la Tierra, pues su esencia es demasiado pura y vasta.
  • Fuente de Àṣẹ: Es quien otorga el Àṣẹ (poder de hacer que las cosas sucedan) a los Orishas y a los seres humanos.
  • Juicio y Destino: Es el juez final y la fuerza detrás del destino individual.

Debido a su naturaleza inmensa y distante, los practicantes no le rinden culto directamente con ofrendas o rituales, sino que se comunican con Él a través de los Orishas.

II. El Origen de los Mundos (Òrún y Ayé)

La cosmogonía yoruba postula la existencia de dos mundos principales:

1. Òrún (El Cielo o Reino Espiritual)

Es el reino de lo invisible, el hogar de Olódùmarè, los Orishas (deidades), los Ẹgún (ancestros) y otras entidades espirituales. Es la fuente de toda la existencia.

2. Ayé (La Tierra o Reino Físico)

Es el mundo visible y físico, el hogar de la humanidad, los animales y las plantas. En el inicio, Ayé era un desierto acuoso (solo mar y pantano).

III. El Mandato de la Creación

Según el Pataki (historia sagrada), la tarea de llevar orden al caos acuoso y crear la Tierra fue delegada por Olódùmarè a los Orishas.

1. El Elegido: Òbàtálá

Olódùmarè convocó a los Orishas y eligió a Òbàtálá (el Orisha de la pureza y la paz, y el Rey del Paño Blanco) para llevar a cabo la creación del mundo.

Para esta misión, Òbàtálá recibió tres elementos sagrados:

  • Una cadena de oro para descender del cielo.
  • Una caracola llena de tierra suelta.
  • Un gallo de cinco dedos (a veces una gallina).

2. La Formación de la Tierra

Òbàtálá descendió hasta donde solo existían las vastas aguas. Arrojó la tierra suelta sobre el agua y luego soltó al gallo . El gallo comenzó a escarbar y a dispersar la tierra, creando los primeros montículos y el continente, conocido como Ilé Ifé (La Casa que se Expandió), considerada la cuna de la civilización yoruba.

IV. La Creación de la Humanidad

Una vez que la tierra estuvo firme, Òbàtálá se dedicó a la segunda parte de su misión: crear a los seres humanos.

1. El Error de Òbàtálá

La historia cuenta que Òbàtálá comenzó a moldear las figuras de la humanidad con arcilla de la Tierra. Sin embargo, antes de recibir el aliento de vida de Olódùmarè, Òbàtálá se sintió fatigado y bebió vino de palma (una bebida fermentada que Olódùmarè le había prohibido). Bajo los efectos del alcohol, comenzó a moldear figuras con defectos: ciegas, jorobadas o con extremidades deformes.

Al despertar y ver su obra defectuosa, Òbàtálá se arrepintió profundamente y juró nunca más beber alcohol. Desde entonces, se le conoce como el protector de todos aquellos que nacen con discapacidades físicas.

2. El Aliento de Vida (Emí)

Olódùmarè, al ver las figuras de arcilla, insufló el Emí (el aliento de vida) en cada una, dándoles vida.

Desde ese momento:

  • Olódùmarè es quien da la vida.
  • Òbàtálá es el moldeador de la forma física.

V. Òrúnmìlà: El Testigo del Destino

La figura de Òrúnmìlà es esencial en el entendimiento de la creación. Él es el Orisha de la Sabiduría y el encargado de la adivinación a través del sistema de Ifá.

  • Testigo de la Creación: Su nombre significa «El Cielo conoce la salvación» o «Solo el cielo sabe quién se salvará». Òrúnmìlà estuvo presente cuando se creó el universo y, por lo tanto, conoce el diseño original de Olódùmarè y el destino de cada persona.
  • El Àkúnlẹ̀yàn (Destino): Según la tradición, antes de nacer, cada alma se arrodilla ante Olódùmarè en el cielo para elegir su Àkúnlẹ̀yàn (el destino o propósito de vida).
  • El Guía: Si una persona olvida su Àkúnlẹ̀yàn al nacer, se consulta a Òrúnmìlà (a través de un Babalawo) para que le recuerde el destino elegido y le aconseje cómo vivir en alineación con él.

VI. Conclusión: El Universo en Equilibrio

La creación yoruba no termina, sino que se mantiene en un estado de equilibrio dinámico (el constante tira y afloja de fuerzas). Cada Orisha, desde el guerrero Ogun (hierro y civilización) hasta la sensual Oshun (amor y río), gobierna un aspecto de este universo, asegurando que la energía (Àṣẹ) fluya para mantener el balance entre el cielo y la tierra.

Otros artículos interesantes:

Scroll al inicio